Capítulos 8 y 9
Uno de los grandes cuestionamientos de la sociedad, es saber si el artista nace o se hace. En este sentido se puede decir que no hay nada comprobado, pues si bien es cierto que la personalidad artística es un don, también es verdad que por si sólo no se concreta. Desde que nacemos, hay factores que determinan la creatividad en los niños, sin embargo son varias las etapas que se tienen que superar para que ésta pueda llegar a una meta como tal. Los niños a diferencia de los adultos poseen una sensibilidad nata que en sus primeras etapas de vida, les permiten adentrarse de manera inmediata en caminos como la literatura, la música, y las artes plásticas en general. La capacidad de los niños para inventar, improvisar e imitar es simplemente espectacular, pero conforme va pasando el tiempo, la forma de sentir de los niños va cambiando, pues con los años, la intervención de los adultos en sus vidas, va interfiriendo en su forma de ver la realidad exterior.
Si bien se creía en un principio que esta interferencia por parte de los adultos llegaba a limitar en todos los sentidos la personalidad artística de los niños, hoy es sabido que no es así, pues muy al contrario, esta intervención completa de cierta manera otra parte de los niños artistas, pues les enseña a crear conciencia y ésta es determinante de igual manera en su futuro desarrollo. Sólo el niño que es capaz de superar esta etapa en la que los adultos con todas sus normas y restricciones intervienen, puede concluir con el desarrollo completo de la vida artística. Muy pocos son aquellos que sobresalen, pues muy aparte de los factores internos y externos, tiene que haber un amplio deseo de destacar, de desafiar y de correr riesgos.
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